
En el año 1922 el Banco Vizcaya donó un carillón de 24 campanas a la Basílica de Begoña, que fueron fundidas por una empresa suiza, se accionaban manualmente con unos mazos de madera. En 1994 cuando se restauró la torre, comenzaron a funcionar 7 campanas de volteo (con un motor) y el sistema pasó de ser mecánico a digital. Este sistema permite a través de una consola con teclado, componer melodias. En la actualidad disponen de 65 melodias grabadas que utilizan para festividades especiales o para eventos como el concierto de esta tarde.
Pinchar en:
Recital de campanas